jueves, 12 de octubre de 2017

LA PESADILLA - JIM CARDOZO (RELATO)

LA PESADILLA


Travis volvió a despertar en medio de la noche, lo cual era algo común, pero desde que abandonó su casa en Maple Street le pasaba más seguido. Mientras vivía allí despertaba sólo dos o tres noches en una semana, pero ahora lo hacía cada noche. Lo que le despertaba era el sonido de pequeños seres movilizándose en masa; como un ejército del mal deslizándose sigilosamente por el suelo. Al despertar no se escuchaba sonido alguno, pero sabía que estaban ahí y que se organizaban para ir por él. Porque sabía que individualmente no eran nada, pero en masa eran fatales. Antes creía que se trataba de simples pesadillas, ahora sabía que era algo real.

Todo comenzó un año atrás, en una noche que se dirigió al cuarto de baño para orinar. En ese entonces vivía con su madre en un pequeño edificio en la esquina de Maple Street. Travis era soltero, pues su relación con el sexo femenino era casi nula (a excepción de su madre). Solamente había tenido dos novias -si así se le puede llamar- en toda su vida; una en el Instituto, cuando tenía dieciséis años, y otra cuando estaba en la Universidad, de la que nunca se graduó. Aunque las dos relaciones resultaron ser sólo algo pasajero. Travis sospechaba que habían salido con él por puro y simple interés.

Sabía que la gente murmuraba, siempre fue el tipo raro que vivía con su madre, pero a él no le importaba. Después de cursar dos semestres de Biología y dejar la Universidad, cuando se dio cuenta que no era lo suyo, se dedicó a cuidar a su enferma madre, quien empezó perdiendo un poco la vista y resultó casi ciega cuando cumplió cincuenta y ocho años. Trabajaba de vez en cuando en la gasolinera del pueblo, pues fue el único sitio donde lo aceptaron, ya que la mayoría creía que era extraño y poco fiable. Lo cual sería la causa principal por la que nunca tendría ayuda en un futuro no muy lejano. Tenía cuarenta y seis años y ya estaba casi calvo. Nunca conoció a su padre y su hermano Mike falleció cuando tenía tres años, de una neumonía severa.

Después de esa noche comenzó a tener pesadillas espeluznantes. Soñaba que miles de pequeñas garras ganchudas trepaban por su cuerpo y comenzaban a devorarlo lentamente. Todo era muy vívido. Podía sentir cada mordida de esas pequeñas mandíbulas que se cerraban alrededor de su cuerpo, que se trababan hasta arrancar pequeños trozos de su propia carne. Pero lo peor de todo era que, cada vez que amanecía despertaba con pequeños puntos rojos en varias partes de su cuerpo. Lo cual hacía que esa sensación de pesadilla se desvaneciera.

Cuando se lo dijo a su madre, que en ese entonces tenía setenta y ocho años y una ceguera total, esta le contestó que no fuera estúpido, que lo que había visto en el baño aquella vez había sido algo normal, que se presentaba en casas viejas y sucias como la pocilga en la que la había metido. Esto enfadó mucho a Travis, pues él administraba el poco dinero que les había dejado la tía Helena como herencia, pero para su madre nunca era suficiente. Además, él intentaba trabajar cada día en esa gasolinera de mierda, donde tenía que soportar los chistes que hacían sobre él. Empezando por Joe, el encargado de la gasolinera.

Ahora que lo pensaba mejor (y tenía muchas noches para pensarlo), su madre fue la culpable de que su vida resultara ser un desastre. Él se lo había advertido, pero ella nunca le hizo caso. 

Un día, cuando Travis fue a la gasolinera a cumplir con su turno, Joe le preguntó si estaba enfermo, le dijo que, aunque siempre había tenido cara de culo esta vez parecía también enfermo. Le dijo que últimamente se veía más flaco y demacrado, y le recomendó visitar al doctor Brennan. Desde luego su madre no había advertido nada de esto, pues no podía ver ni a un elefante en un pasillo.

Esto comenzó a inquietar cada vez más a Travis, pues ya llevaba varios meses soñando con las pequeñas garras ganchudas que trepaban por su cuerpo, y no supo si fue por lo que le dijo Joe o no, pero se empezó a sentir cada vez más débil. Se veía en el espejo y le parecía que cada día perdía más peso. El Travis que otrora pesó ochenta y cinco kilos; de cachetes redondos y colorados, ahora parecía salido directamente de un campo de concentración. Y como no hablaba con casi nadie en el pueblo aparte de su madre, si es que se podría considerar conversación a las pocas palabras cruzadas con ella, y de Joe, quien cuando no se estaba burlando de él, lo estaba gritando y mandando, nadie se preocupaba por su salud.

Cuando las pesadillas y los pequeños pinchazos siguieron, Travis decidió al fin ir con el doctor Brennan. Este le informó que sufría algún tipo de anemia, pero que, con algún medicamento y descanso, podría reponerse. Travis dudó un momento de si contarle o no sobre sus pesadillas al doctor, pero al final lo hizo, esperando que lo tachara de loco, pero este le dijo que era algo común en pacientes con anemia, y que hasta podría llegar a tener alucinaciones.

Travis se fue a casa pensando en lo que le había dicho el doctor Brennan, y concluyó que lo que le estaba pasando era producto de una alucinación muy vívida. Aunque quedaban los pequeños pinchazos en su cuerpo, que podrían ser algún sarpullido producido quizás por la anemia. La próxima vez se lo preguntaría al doctor, por ahora tomaría su medicamento y descansaría más.

Pero un mes después, había bajado aún más de peso y seguía despertando en medio de la noche con un grito ahogado en su garganta. Una noche hasta se trasladó a la cama de su madre para dormir con ella, cosa que no había hecho desde que tenía doce años.

Joe le siguió insistiendo en que viera a un médico. Ya no le gastaba bromas y parecía realmente preocupado, así que Travis volvió con el doctor Brennan. Este lo acompañó al Hospital General y le tomó varias pruebas de sangre. Todas salieron negativas de algún virus, pero de todos modos envío algunas muestras al Hospital Central para que las analizaran. El doctor insistió en que Travis permaneciera en el hospital mientras tenía un diagnóstico final, pero este se negó a dejar a su madre sola, lo cual era una excusa, simplemente no le gustaban los hospitales.

Esa misma noche un ruido le despertó. Había estado soñando con pequeñas garras ganchudas que se deslizaban sigilosamente por el suelo, pero esta vez no se organizaban para ir por él. Se sentó en la cama, sudoroso y sin aliento. Apartó las sábanas y se dirigió al cuarto de baño. Estaba vacío. Luego pensó en su madre y un sentimiento de horror lo invadió. Salió corriendo al cuarto de ella, encendió la luz y lo que vio lo dejó petrificado. 

¿Alguna vez han visto a esas personas que se meten en un enjambre de abejas para ser rodeados por completo? Bueno, esta escena era similar, pero con hormigas. Había miles, quizás millones en toda la habitación: en el suelo, en la cama, en las paredes. Pero lo peor era que su madre no se veía por ningún lado. Aunque después de un rato Travis supo que su madre era el bulto de hormigas que se veía encima de la cama.

La noche que Travis vio por primera vez a estos insectos en el baño, pensó que habría algún residuo cerca o que simplemente estaban instaurando su pequeña colonia en algún agujero, por lo que trató de acabarlas pisoteándolas con sus zapatos. Después de eso comenzaron las pesadillas, las cuales no eran nada en comparación con lo que estaba viendo en ese momento.

Trató de moverse, pero parecía que sus pies estaban pegados al suelo. Tampoco podía gritar; simplemente estaba paralizado. Cuando por fin pudo moverse, vio que lo que creía era su madre se levantaba de la cama (como las personas que tienen miles de abejas en todo su cuerpo) y comenzaba a avanzar hacia él. Travis en ese momento profirió el peor grito que jamás haya salido de un ser humano y empezó a correr por el pasillo, pero lo que en sus pesadillas sonaban como pequeñas garras ganchudas, ahora sonaba como gigantes garras de oso. Al llegar a su cuarto cerró la puerta de golpe tras de sí y corrió el pestillo. 

Intentaba pensar en lo que podía hacer, pero resultaba inútil, no podía apartar de su mente la imagen de su madre (o lo que creía era su madre) levantándose, toda llena de hormigas. Tenía un pequeño revolver en el armario, que también había heredado de la tía Helena, pero en ese momento le parecía el arma más inútil del mundo. Mientras pensaba en eso bajó la vista y vio que las hormigas empezaban a entrar por el marco de la puerta, y pudo notar que no eran cientos, ni miles: eran millones de hormigas entrando en su cuarto. En cualquier momento podrían hasta derrumbar la puerta, estaba seguro de eso. 

En ese momento se dirigió a toda prisa al cuarto de baño, pero antes cogió el arma del armario. Al entrar comenzó a sopesar las posibilidades que tenía. Lo único que sabía era que las hormigas rehuían al fuego. Abrió el compartimiento superior del lavamanos y sacó un frasco de alcohol de entre los utensilios que guardaba allí. Se quitó la camiseta y desgarró un pedazo con las manos, luego desocupó otro frasco de un limpiador, metió el pedazo de camiseta allí, la mojó con alcohol y acto seguido sacó su encendedor automático (gracias a Dios había empezado a fumar desde los quince) y encendió su camiseta. Eso podría alejar a las hormigas que se le acercaran, aunque fueran millones las que hubieran. Creía que todas las hormigas del mundo se habían dado cita en su pequeño apartamento.

Las hormigas habían comenzado a entrar en el cuarto de baño en el momento en el que Travis se quitaba la camiseta y la desgarraba, pero al prender el fuego estas empezaron a alejarse. Así pudo abrir la puerta. Al hacerlo se encontró con su madre (o lo que parecía ser su madre) delante suyo. Esta vez no dudó y sacó el arma del pantalón con la mano derecha, ya que con la izquierda sostenía el frasco en llamas, y disparó. Hizo tres disparos antes de darse cuenta de que las hormigas comenzaban a alejarse del cuerpo de su madre, pero no por las balas ni por el ruido, sino por el fuego de la botella que sostenía delante suyo. Al descubrirse el cuerpo de su madre, se dio cuenta de que las balas habían dado en ella directamente. Luego cayó delante de Travis y este se desmayó.

Los bomberos llegaron media hora después, pues los vecinos llamaron a emergencias por el humo que salía de la casa de los Ambers. Por suerte (creo) Travis fue rescatado, inconsciente pero con vida. Su madre yacía muerta a su lado. Tenía tres balas en su cuerpo; dos en el pecho y una en la frente. El arma también fue rescatada del incendio, lo que sirvió para armar la teoría del Fiscal General:

Travis Ambers era un hombre de cuarenta y ocho años de edad, que había vivido toda la vida con su posesiva madre, la cual se había aprovechado de su enfermedad para que su hijo no se alejara de ella. Travis no tenía amigos ni hablaba con nadie en el pueblo. Todo el mundo lo consideraba extraño y retraído, quizás con problemas mentales graves. Hasta el doctor Brennan había dicho que sufría de alucinaciones. Ya ni siquiera comía, como dijo el propio Joe, jefe de Travis en la gasolinera. Así que un día se había cansado y había planeado el asesinato de su madre con el arma encontrada en el lugar de los hechos. Luego intentaría incendiar la casa para suicidarse, llevándose consigo el apartamento y quizás el edificio entero.

La declaración de Travis confirmaba todas las sospechas y refuerza el informe presentado por el Fiscal:

Según Ambers, las hormigas lo habían estado acosando cada noche, eran millones; pequeñas bestias movilizándose en masa, como un ejército, deslizándose sigilosamente por el suelo, él sabía que estaban ahí y que se organizaban para ir por él. Porque individualmente no eran nada, pero en grupo eran fatales. Habían sido las que atacaron a su madre y él al tratar de defenderla, había disparado, pero todo por salvarla de las hormigas.

Al final, Travis fue encerrado en la cárcel Modular del Estado, un recinto para enfermos mentales, condenado a cadena perpetua. Pero eso no era lo peor. Lo peor venía cada noche, cuando millones de pequeñas garras ganchudas trepaban por todo su cuerpo y comenzaban a devorarlo poco a poco. 

En las mañanas despierta con pequeños puntos rojos alrededor de su cuerpo, pero la enfermera de paso siempre escribe lo mismo en su informe:

Travis Ambers, 49 años. 
Peso: 45 kilos y bajando. 
Motivo: paciente se niega a comer.
Nota: pequeñas marcas rojas en su cuerpo. 
Motivo: paciente continúa pellizcándose cada noche.
Recomendación: inyección intravenosa de suero y sedantes. 
Continuar tratamiento con medicamento avanzado y aislamiento total.






FIN


Jim Cardozo, Octubre de 2017

viernes, 6 de octubre de 2017

TODO OSCURO, SIN ESTRELLAS - STEPHEN KING (RESEÑA)

TODO OSCURO, SIN ESTRELLAS


Full Dark, No Stars, es una compilación de cuatro relatos cortos del escritor Stephen King, publicada en noviembre de 2010. Las cuatro historias tienen un común denominador: todas tratan el tema de la retribución (recibir las consecuencias de nuestros actos). Es la tercera compilación de cuatro relatos cortos (o novelas cortas) de King, después de Las cuatro estaciones (1982) y Las cuatro después de la medianoche (1990). ​La colección ganó el Premio Bram Stoker de 2010 por Mejor Colección, y el relato 1922 fue nominada para el British Fantasy Award de 2011 como Mejor Novela Corta.


¿DE QUÉ VAN?
1922
Corre el año de 1922, el orgullo de un granjero son sus tierras y su vida en el campo, por lo que cuando intentan arrebatarle esto, hará hasta lo imposible por impedirlo. Wilfred Leland James (un narrador no tan fiable), nos relata su historia mientras se encuentra en una habitación de hotel en Omaha. Mediante una larga confesión nos contará cómo asesinó a su esposa Arlette, en el verano de 1922. Pues cada hombre tiene a otro hombre dentro de sí, dispuesto a salir en cualquier momento, y este hombre, es el Hombre Maquinador.

Wilf y Arlette viven en una pequeña granja con su hijo Henry, cerca de Hemingford Home, Nebraska. Wilfred posee treinta y dos hectáreas de cultivo que ha heredado. Por otro lado, su esposa posee otras cuarenta hectáreas contiguas que su padre le dejó en herencia. Arlette no está contenta con la vida en el campo y desea mudarse a Omaha, pero Wilfred desprecia la idea de vivir en una ciudad. Pero ella pretende vender su parte de las tierras a una empresa ganadera, así esto implique separarse de su marido. Wilfred, quien se opone firmemente, decide manipular a su hijo Henry para que le ayude a asesinar a su propia madre. Para ello, utilizará el tema de Shannon Cotterie, la novia de Henry, pues su madre quiere alejarlo de ella. Wilfred emborracha una noche a Arlette (ya que esta es una alcohólica que intenta dejar la bebida y cuando está ebria, dice cosas de más), y a al poco tiempo, ella comienza a insultar a Shannon, lo que hace enojar al muchacho y así se sella el macabro plan. Llevan a Arlette a la cama y Wilf la acuchilla violentamente en la garganta. Posteriormente, arrojan el cadáver en un pozo seco detrás del granero. Más tarde, cuando Wilfred vuelve al pozo, se da cuenta de que el cuerpo de su mujer ha sido atacado por las ratas y parece que ella aún respira.

Así comienza este sombrío relato, donde nuestro narrador (confesor) intenta justificarse en todo momento, pero eso sí: nunca pide que le perdonemos, sino que lo entendamos. Sabremos cómo Wilf se las arregla con el alguacil local, con los vecinos, y con los abogados de la gran empresa que ya tenía acercamientos con su esposa para comprarle sus tierras. Pero lo más importante: lo que hará Wilfred para controlar a su enamoradizo chico, pues sabe que este en cualquier momento no podrá soportar la culpa y compartirá su macabro secreto con su novia Shannon. La historia da un vuelco tremendo cuando la familia de Shannon (vecinos suyos), intentan impedir que su hija siga con su amorío, ya que Henry ha cambiado desde lo sucedido con su madre y hará todo lo posible por estar con su chica. Además, cuando las ratas del pozo vuelven a aparecer en la granja, Wilf comenzará a arrepentirse de todo lo que ha hecho. 

Un relato psicológico muy atrapante. La ambientación de los años veinte es excelente y los personajes están bien estructurados. Y aunque hay partes donde la mente de nuestro confesor comienza a desfallecer y quizás nos desesperemos un poco, el final es memorable. Es una historia que puede recordarnos también a la novela de King titulada Dolores Claiborne.

1922, ocurre en Hemingford Home, Nebraska: hogar de la Madre Abigail en la novela de King Apocalipsis (1978), también pueblo al que Ben Hanscom se muda en It (1986) y sitio en el que transcurre el relato El último peldaño de la escalera, el cual aparece en su recopilación El umbral de la noche (1978).

Tiene una adaptación cinematográfica hecha por Netflix y estrenada en octubre de 2017. Muy recomendada

CAMIONERO GRANDE (Big Driver)

Tessa Jean es una conocida escritora de novelas detectivescas, dirigidas principalmente a un público femenino. Vive sola con su gato en Connecticut y esporádicamente da charlas literarias, aunque prefiere que estas sean cerca de su hogar, pues le encanta viajar en su coche en vez de subir en aviones. Un día es contactada para que reemplace a otra escritora en una charla para la biblioteca de Chicopee, en Massachusetts. Finalizado el evento, Ramona Norville, la bibliotecaria que la invitó al evento, le dice que, como llegó hasta allí en su vehículo, para volver a casa puede evitar la Interestatal 84 por la que ha venido, y tomar un atajo (presuntamente más seguro) si se va por la Stagg Road. Sin embargo, cuando Tess toma dicho atajo, su Ford Expedition se topa con unos fragmentos de madera con clavos arrojados en el camino, pinchando así uno de sus neumáticos, quedando varada al lado de una gasolinera Esso abandonada. Por lo demás, la carretera y sus alrededores parecen desiertos. Pero al poco tiempo, un hombre de casi dos metros que conduce una furgoneta se detiene en el camino y se ofrece a ayudar a Tess. Sin embargo, mientras el sujeto se encuentra cambiando la llanta del vehículo, Tess se da cuenta de que detrás de la camioneta del conductor hay fragmentos de madera blanca con clavos, similares a los que pincharon su rueda. 

Tess será golpeada, violada, y estrangulada, pero no morirá (aunque su verdugo así lo crea). Despertará en una alcantarilla junto a otros cadáveres y mientras se dirige en busca de ayuda, se da cuenta de que su ataque creará un gran escándalo y su nombre como escritora será arruinado. Así que decide ir a su casa y no decirle nada a nadie. Al final, Tess utilizará sus habilidades como escritora de novelas “detectivescas” e intentará encontrar a su violador, quien resulta ser conocido como "Camionero Grande". Pero también descubrirá que este tiene unos cómplices más que inesperados. Y Tess aceptará al fin sus pecados.

​Un relato con tintes policiacos, penetrante y muy bien desarrollado. A partir de lo sucedido, la protagonista de esta historia transformará su personalidad y sacará a relucir algunos personajes de sus novelas, pues al final de todo; ella los creó con base en sus pensamientos. Quizás al final tiene demasiadas cosas para cerrar todo el ciclo de los acontecimientos, lo cual hace que sea un poco exagerado, pero en términos generales está bien estructurado.

No sé, pero esta historia me recordó al relato de Joe Hill titulado "Best New Horror", el cual aparece en el libro "20th Century Ghosts" (Fantasmas).

UNA EXTENSIÓN JUSTA (Fair Extension)

Dave Streeter padece de cáncer de pulmón y le queda poco tiempo de vida, por lo que ha cogido la costumbre de salir a dar vueltas en su coche para despejar su mente. En uno de esos viajes ve a un hombre con un puesto ambulante cerca al aeropuerto. Le llama la atención el nombre del puesto y se baja para ver qué vende. Tras presentarse, el hombre dice llamarse George Alobid, y le dice que vende extensiones de numerosos tipos. También le afirmara que ha existido por siglos, por lo que Sreeter piensa que podría ser un loco. Alobid le ofrece a Streeter una oportunidad para prolongar cualquier cosa que este pida. Tras meditar un poco, Streeter deduce que el nombre Alobid es un juego de palabras que en realidad significa Diablo. Tras contarle su enfermedad, Alobid le propone extender su vida por aproximadamente quince años si paga el quince por ciento de su salario durante este tiempo, pero, además, si es capaz de transferir el "peso" de su desgracia a alguien que odie y conozca personalmente. Tras pensarlo un poco y sabiendo que todo es un chiste, Streeter confiesa que siempre ha odiado secretamente a Tom Goodhugh, su mejor amigo desde la infancia, quien hasta ahora tenía una vida próspera y una familia perfecta. Así que Alobid lo insta para que le cuente el porqué de su odio. Al final, le dice a Streeter que compruebe por él mismo si es cierto lo que le ha dicho o no, y que luego vuelva para cerrar definitivamente el trato. Meses después, Streeter es declarado como libre de cáncer. La buena suerte continúa en los años siguientes, es promovido en su trabajo, su matrimonio es más alegre y sus hijos comienzan una larga línea de éxitos laborales. Al mismo tiempo, la esposa de Goodhugh desarrolla cáncer de mama y muere seis meses después. 

Un relato desconcertante, donde la envidia, la venganza y la avaricia se reflejan en su máxima expresión. A medida que avanza la historia, veremos a un Dave Streeter impasible ante sus actos, que tras no tener nada y estar a punto de morir, cada vez quiere más y no se siente satisfecho en ningún momento, sacando lo más despreciable del ser humano. El relato se desarrolla en Derry, Maine.

UN BUEN MATRIMONIO (A Good Marriage)

Darcy Anderson vive en Maine con su esposo Bob Anderson, un contable de Portland. Han estado casados por veintisiete años, tienen dos hijos ya mayores (quienes ya no viven con ellos) y aparte dirigen un negocio de venta y compra de monedas raras. En definitiva, tienen un matrimonio ejemplar. Durante todo el matrimonio Bob Anderson fue un pilar de la comunidad, bien visto por sus amigos y colegas. Pero una noche, mientras Bob está fuera haciendo negocios, Darcy va al garaje a buscar un par de pilas para el control del TV. De repente se tropieza con una caja que está debajo de una mesa, allí hay varias revistas suyas, pero también encuentra una revista pornográfica en la que se muestran imágenes sadomasoquistas. Desconcertada por el hecho de que esté en posesión de su esposo, Darcy devuelve la caja a su sitio, pero al empujarla, esta produce un sonido metálico en el fondo. Al agacharse encuentra un compartimiento secreto en el zócalo del garaje y descubre una pequeña caja que ella le había regalado. Dentro de la caja hay unas tarjetas de identificación de una tal Marjorie Duvall. Tras meditar un rato, Darcy recuerda el nombre: es una víctima del asesino serial conocido como "Beadie". Bob llama a Darcy en ese preciso momento y percibe su angustia, pero ella le dice que no es nada, y al final Bob le informa que volverá al otro día en la noche. Más tarde, Darcy enciende su ordenador y comienza a buscar sobre "Beadie". Darcy intenta dormir, pensando que su marido llegará hasta la noche siguiente, pero Bob regresa esa misma madrugada. 

En este relato conoceremos cómo inició el fructífero actuar criminal de “Breadie”, nombre que tomó ya que en su adolescencia tuvo un sádico amigo llamado Brian Delahanty (apodado "BD"), quien murió tras ser atropellado por un camión. Veremos qué hará Darcy para procesar todo lo que ha descubierto y lo que hará cuando vea a su esposo. También conoceremos al detective retirado Holt Ramsey, quien ha estado detrás del caso “Breadie”.

El personaje de Bob Anderson fue inspirado por Dennis Rader, el famoso "asesino BTK", quien torturaba y mataba grotescamente a sus víctimas, para luego enviar por correo la identificación de las mismas a la policía. Las víctimas de Rader fueron mujeres y niños. King dice que se sintió inspirado a escribir la historia después de la protesta pública contra Paula, la esposa de Rader, quien había estado casada con él por casi treinta años y sin embargo parecía no tener conocimiento de los crímenes. En este relato también se hace referencia a la ciudad de Castle Rock. En 2014, se estrenó la película de Peter Askin como productor, con guion del propio Stephen King. 

OPINIÓN

Un libro perturbador, sombrío y fascinante. Donde podremos recorrer el camino de las aberraciones humanas en su máximo esplendor. Un libro que consigue la finalidad que nos anuncia King en el epílogo del mismo, pues allí, este manifiesta que lo que busca al final es la reflexión de las (crudas) historias que presenta. Pues un relato bueno puede crearse, pero uno que las personas recuerden y puedan reflexionar; es algo que marca a los lectores. 

Aquí conoceremos esa parte realista de algunas de las historias de Stephen King, con personas ordinarias en situaciones extraordinarias. Recomendado tanto para los amantes de King (que podrán deleitar a un Steve más maduro y aterrizado en nuestra generación), como para los que nunca hayan leído al autor, pues encontrarán historias penetrantes con personajes verosímiles, deslumbrantes y sombríos. Cada historia deja algo de qué pensar y nos pondrá en circunstancias extremas para preguntarnos: ¿Y nosotros qué haríamos en esta situación? Aquí no se justifica ninguna decisión tomada por los personajes, pero veremos una perspectiva muy personal de lo que podría ocurrir en una situación perturbadora.

En el epilogo, Stephen King nos cuenta cómo llegó a inspirarse en cada una de estas historias, algo que ya es costumbre en él, pero recuerden: ¡odia que lean esta parte, sin haber terminado de leer todas las historias!

La edición en formato de bolsillo publicada el 24 de mayo de 2011 contiene un nuevo relato adicional llamado Indispuesto, escrito en 2011.

viernes, 29 de septiembre de 2017

VAMPS: LAS CHUPADORAS DE SANGRE - Recopilado por Martin H. Greenberg y Charles G. Waugh (RESEÑA)

VAMPS: LAS CHUPADORAS DE SANGRE (RESEÑA)


Vamps: Deadly Women of the Night, es una antología de relatos recopilados por Martin H. Greenberg y Charles G. Waugh. Contiene dieciséis historias que nos mostrarán un panorama muy amplio de lo que se ha escrito sobre el rol de las mujeres en el vampirismo, tópico que juega un papel muy importante dentro del género, y ya desde el prólogo se nos permite entender algunos aspectos clave dentro la literatura de terror. La edición que tengo es de la editorial VALDEMAR / antologías, edición de 1991. De los dieciséis cuentos presentados, tres son del siglo XIX, y trece del siglo XX. El más antiguo data de 1836 y el más reciente es de 1979, ya que la edición norteamericana original de este libro apareció en 1987. Este libro nos permite experimentar la evolución de los relatos que incluyen mujeres dentro del vampirismo a lo largo de aproximadamente siglo y medio.

Es un libro interesante, muy recomendado tanto para los amantes del género, como para los que quieran adentrarse por primera vez en el vampirismo, pues encontrarán relatos que van desde Théophile Gautier hasta Stephen King.

¿DE QUÉ VAN LOS RELATOS?

UNO PARA EL CAMINO (1977)

One for the Road, es el relato que abre esta maravillosa antología. Fue escrito por Stephen King y publicado por primera vez en la revista Maine en 1977. Posteriormente fue publicado en la primera antología del autor titulada El umbral de la noche, en 1978.

Una noche de tormenta de nieve, un hombre llega pidiendo auxilio al bar del pueblo, anunciando que su coche ha quedado atascado en medio de la nieve, y que su esposa y su hija se encuentran dentro. El coche ha quedado cerca del pueblo “abandonado” de Jerusalem’s Lot, el cual se encuentra a un par de kilómetros de allí. Al escuchar dicho pueblo, las dos personas que se encuentran en el bar adoptan una actitud de alerta, sin embargo, al final deciden acompañar al hombre para ayudar a su familia. Sólo esperan que no sea demasiado tarde. Al final, cuando llegan al lugar donde se encuentra atrapado el vehículo se llevan una gran sorpresa. 

Un relato con tintes góticos pero moderno, con una ambientación muy buena. Tiene relación directa con la novela El misterio de Salem’s Lot de Stephen King (1975), pues los acontecimientos de este relato suceden dos años después que los de esta novela.

SÓLO SALE DE NOCHE (1956)

She only goes out at night, es un relato de William Tenn (1920-2010) escrito bajo el seudónimo de Philip Klass, y publicado en la revista Fantastic Universe en 1956. Es una de las tantas historias escritas después de la Segunda Guerra Mundial que presenta el tema del vampiro desde una perspectiva científica. 

El Doctor Judd es el médico local, el cual intenta comprender la curiosa enfermedad que está debilitando a varios niños del sector, pues parecen sufrir de algún tipo de anemia a causa de la pérdida de sangre, pero no sufren síntomas que generen mayor preocupación. Por lo que, a través de una serie de pistas, Judd y Tom, el narrador de la historia, rastrearán la epidemia hasta dar con una joven a la cual el hijo de Judd, Steve, acaba conocer. Rumana de nacimiento, esta chica ha luchado por ocultar su verdadera identidad a los supersticiosos locales. 

Aquí veremos al vampirismo como un problema que, en un siglo anterior, podría haberse resuelto con la muerte, pero que, en la era científica moderna, se puede tratar rápida y racionalmente. Otra historia del autor, más tradicional sobre el vampirismo es "The Human Angle" (Famous Fantastic Mysteries, 1958).

HERENCIA (1947)

Heredity, es un cuento del autor estadounidense David H. Keller (1880-1966) y publicado en 1947. Aquí podemos ver el tema del vampirismo como una enfermedad hereditaria. Muy interesante.

El doctor Theodore Overfield acude a la mansión de Philip Peterson, un próspero empresario, pues este ha requerido de sus servicios. Pero el empresario no ha querido proporcionarle mayor detalle hasta que el doctor compruebe la situación en la casa. Al llegar, el Doctor se encuentra con una gran mansión, sólidamente cerrada por una verja de hierro y con barrotes en todas las ventanas de la casa. Al ser ubicado en su habitación, se le recomienda que cierre la puerta mientras se encuentre dentro del cuarto. Durante la cena, el Dr. Overfield conoce al resto de los habitantes de la casa: la agradable Sra. Peterson, los criados y el hijo del matrimonio: Alexander, quien parece sufrir una deficiencia mental (idiotez mongólica). Tras la cena, el Sr. Peterson le dice al doctor que busca algún modo de curar a su hijo para que pueda mejorar su situación, pero, parece que el niño no sólo tiene una deficiencia mental. El Dr. Overfield acepta examinar al chico. Al día siguiente, el Doctor habla con Yorri, uno de los criados, quien parece ser el único capaz de controlar a Alexander, ya que en ocasiones muestra un comportamiento agresivo. En este punto conoceremos el pasado oscuro de Alexander. Todo se torna extraño cuando se menciona el hecho de que la familia Peterson adoptó a un niño para que Alexander tuviera un compañero de juegos, pero este murió al poco tiempo en circunstancias misteriosas. Al final, parece que no hay esperanza de curar a Alexander, ya que, según el doctor, este sufre una deficiencia hereditaria. Pero esto es curioso, pues el Sr. Peterson afirma que ni en su familia ni en la de su esposa se ha aparecido una enfermedad semejante. Esa misma noche descubrirán que la enfermedad del niño efectivamente es heredada, pero no precisamente la deficiencia mental.

LA MUERTA ENAMORADA (1836)

La morte amoureuse, es un relato de Théophile Gautier (1811​​-1872) y publicado por primera vez en 1836 en la revista Chronique de Paris. Inspirado por la literatura romántica parisina y el auge del vampirismo que rondaba en Francia, fue una de las historias vampíricas más importantes de la época, ya que puso a la mujer como la protagonista del relato. Charles Baudelaire escribió que esta “es la obra maestra de Gautier”.

El párroco Romuald, ya con edad avanzada, narra a otro sacerdote una historia singular y terrible de su juventud, de la que no está seguro de si fue un sueño o si pasó en realidad. Todo comenzó el día que lo nombraron sacerdote. Hasta ese momento, Romuald no conocía mucho del mundo exterior pues vivía únicamente para la religión. Sin embargo, durante la ceremonia de ordenación, vio a una mujer y quedó asombrado por su misteriosa belleza. Esta le lanzó una mirada tan hipnótica que hizo escuchar a Romuald en su mente su súplica para que no aceptara su ordenación, pues quería que fuera sólo suyo. Romuald en ese momento desea rechazar el sacerdocio, pero es incapaz, pese a todos sus esfuerzos, y termina convirtiéndose en sacerdote, aunque siempre con la sensación de rechazo que proviene de su mente. Al finalizar la ceremonia, la misteriosa mujer se acerca y le reprocha lo que ha hecho. Luego, un paje le entrega una cartera que contiene dos hojas de papel que dicen: “Clarimonde. Palacio Concini”. Aquí sabremos que el nombre de la misteriosa mujer es Clarimonde. Obsesionado con ella, Romuald adopta un extraño comportamiento que inquieta al abad Sérapion, quien es su superior. Posteriormente, Romuald es asignado a una parroquia para que sea el sacerdote de esta. Una vez instalado allí como párroco, Romuald es requerido de improviso una noche para oficiar el servicio fúnebre de una reconocida dama, la cual resulta ser Clarimonde. Mientras la observa yaciendo en su cama y creyéndola muerta, Romuald no resiste la tentación de besarla en los labios. Pero, para su sorpresa, Clarimonde responde al beso; abre los ojos y le dice a Romuald que volverán a verse. Durante los siguientes tres años, Romuald recibirá cada noche la visita de Clarimonde. El abad Sérapion sospecha sobre esta situación y le advierte sobre Clarimonde, quien en vida cometió todo tipo de aberraciones. Hasta que una noche, Romuald descubre que Clarimonde cada noche le pone narcóticos en el vino, todo para hacerle algo inhumano mientras duerme.


LA CAPA (1939)

The cloak, es un relato escrito por el autor norteamericano Robert Bloch (1917-1994) y publicado en 1939. Se trata de un acercamiento un poco sarcástico de Robert Bloch al relato vampírico, donde sus dotes de narrador se ven reflejados, y donde tiene cierta influencia del estilo de Ambrose Bierce. Un relato muy aterrizado para la época, que marca lo que hoy en día vemos en los relatos sobre vampiros.

Es Halloween y Henderson está caminado mientras divaga sobre supersticiones, ya que se niega a creer en las típicas tonterías paranormales. Busca un disfraz para acudir a la fiesta de un amigo suyo. De repente, se tropieza con una extraña tienda solitaria en una calle vacía. Al entrar es recibido por un extraño sujeto húngaro que sale del sótano del local. Al pedirle que le aconseje sobre un buen disfraz terrorífico, el extraño sujeto le dice que tiene una auténtica capa de vampiro. Henderson no está muy convencido de que sea un buen disfraz, pero tras probársela, queda convencido que es lo que ha estado buscando, por lo que la compra por cinco dólares. Pero cuando sale de su casa en un taxi para la fiesta, comienza a percibir que las personas rehúyen de él o se sienten incómodas con su presencia. Al llegar a la fiesta, el anfitrión le dice que es un excelente disfraz, sobre todo por el maquillaje que ha logrado, pero Henderson le dice que no ha utilizado maquillaje, solamente se puso la capa. Mientras se observa en el espejo de la sala, el cual no proyecta su reflejo, percibe que alguien está detrás suyo. Es una chica disfrazada de ángel, pero que lleva una capa negra similar a la suya, la cual se presenta como Sheila Darrly. Al avanzar la noche, Henderson se sorprende con una noticia sobre la tienda de disfraces donde compró su capa y descubre la relación que tiene esta con la mujer que acaba de conocer.

PUES LA SANGRE ES VIDA (1905)

For the Blood is the Life, es un relato escrito por Francis Marion Crawford (1854-1909) en 1905 y publicado en la revista estadounidense Collier´s The National Weekly

El narrador se encuentra cenando con Holger, su amigo pintor, en la terraza de un viejo torreón. Cuando la luna ilumina los alrededores, divisan un pequeño montículo en la ladera de una montaña próxima. Holger cree ver una tumba y parece distinguir un cadáver tendido sobre ella, por lo que decide ir y comprobarlo. Su anfitrión, que ya conoce el fenómeno, le deja ir mientras lo observa. Cuando Holger se acerca al montículo, nuestro narrador parece ver que el ser tendido se levanta e intenta agarrar a Holger, aunque el pintor parece no notarlo. Tras regresar, Holger dice no haber visto nada, por lo que su anfitrión le cuenta la historia del lugar: un viejo llamado Alario, se estaba muriendo en su casa, por lo que enviaron a la sirvienta Cristina a buscar un médico, pero durante el trayecto, esta se encontró con dos albañiles que trabajaban para Alario, quienes acababan de robar un cofre de hierro del viejo y pretendían enterrarlo para volver después por este. Asustados, mataron a la muchacha para que no los delatara y la enterraron con el cofre. Tras la muerte de Alario se descubre el robo, pero los albañiles consiguen escapar. Ante la ausencia de Cristina, muchos en el pueblo sospechaban que estaba confabulada con los albañiles y que ha huido con ellos. Ángelo, el hijo de Alario, se queda sin la fortuna de su padre, pues esta ha sido robada, y permanece solo en la casa del viejo. Sin embargo, durante las noches, cuando regresa del trabajo diario comienza a sentir la presencia de una extraña mujer de labios muy rojos que le persigue. Cada noche, Ángelo despierta muy débil en el mismo montículo que Holgen divisó. Al final, el único que logra ver lo que le pasa a Ángelo es Antonio, el guardia del torreón, quien acude con el sacerdote local para enfrentarse a la bestia que acecha a Ángelo.

LA ÚLTIMA TUMBA DE LILL WARRAN (1951)

The Last Grave of Lill Warran, es un relato escrito por Manly Wade Wellman (1903-1986) en 1951. Aquí aparece John Thunstone, quien es el héroe de una serie de historias del autor. Thunstone es un erudito que investiga misteriosos eventos sobrenaturales. Es físicamente grande, fuerte e inteligente. Tiene conocimientos en asuntos ocultos y posee varias armas que son especiales contra los vampiros, los hombres lobo y otras criaturas.

El investigador de lo paranormal, John Thunstone, llega a un pueblo en los bosques de Sanhill para investigar sobre el caso de una mujer muerta recientemente. Pregunta entre los pobladores y en todas partes le dicen lo mismo, que Lill Warran, fue una mujer bellísima, que hacía perder la cabeza a cualquier hombre, pero que era odiada por los viejos y las mujeres, y temida por los niños. Además, se decía que era bruja. Lo que sí parecía cierto era que la habían enterrado dos veces, y esas mismas dos veces alguien la había desenterrado. Finalmente le informan al Thunstone cómo llegar a la cabaña de Zari Parrell, quien al parecer es el último hombre que amó a Lill Warran. Al llegar, Parrell se encuentra tallando la inscripción de una tumba y recibe a Thunstone con desconfianza, pero el investigador lo tranquiliza y Parrell resulta contándole su versión de los hechos, que son similares a los que ya conocía. Pero Parrell está muy enojado con los desconocidos que han desenterrado dos veces a su amada Lill. Y todo por creer que ella era una bruja. Pero Parrell acaba de enterrar finalmente a Lill en su propio terreno, a pocos metros de su cabaña. Cuando terminan de hablar, ya ha anochecido, así que Parrell invita a Thunstone a pasar la noche en la cabaña, y el investigador acepta, pues está seguro de que algo va a suceder esa noche. 

En este relato tendremos licantropía, brujería y por supuesto; vampirismo puro y duro. Su desenlace es interesante y muy bien desarrollado. Manly Wellman fue muy amigo del escritor Seabury Quinn.

LA CHICA DE LOS OJOS HAMBRIENTOS (1949)

The Girl with the Hungry Eyes, es un cuento del escritor Fritz Leiber (1910-1992) publicado originalmente por la editorial Avon en 1949. Una historia muy original, donde la obsesión y el poder que tiene la cultura pop, se mezclan con el vampirismo.

Un fotógrafo nos habla sobre la "Chica", una mujer sin nombre que ha alcanzado la fama gracias a unas fotografías que este le hizo, sin embargo, se desconocen detalles sobre su vida, ni siquiera su nombre es conocido. El fotógrafo conoció a la chica mientras buscaba nuevas modelos para fotografiar. Casualmente aparece esta misteriosa mujer, quien acepta posar para él, pero con unas condiciones: no puede preguntar su nombre y, solamente se tomará las fotografías para él en el estudio fotográfico de este. Pronto la figura de la modelo es aclamada por varios empresarios, que quieren contratarla y conocerla para promocionar sus productos. Sin embargo, ella permanece firme a sus condiciones iniciales, y rechaza las pretensiones de los empresarios de conocerla en persona. Intrigado, el fotógrafo la sigue una noche, y descubre el gran secreto de la “Chica”, quien aprovechando su fama cometía sus perversiones.

Este relato fue adaptado en 1972, en un episodio de la serie de televisión Night Gallery y en una película estadounidense de 1995 del mismo título, dirigida por Jon Jacobs.

EL MISTERIO DE KEN (1887)

Ken's Mistery, es un relato escrito por Julian Hawthorne (1846-1934) y publicado en 1887. Fue el primer relato directamente vampírico de Estados Unidos y está basado en el mito de La Llorona, muy popular en México, Sudamérica y en el sur de Estados Unidos. 

Ken acaba de regresar de un viaje por Europa y al parecer ha sufrido problemas de salud y una ruptura amorosa. Durante una reunión, Ken le enseña a nuestro narrador un banjo que este último le regaló antes de su viaje, pero que ahora parecer tener varios siglos de antigüedad. Por lo que Ken le cuenta su extraña historia sobre cómo parece que pudo haber sido transportado en el tiempo. Cuando llegó a Irlanda, durante la noche de Halloween, le contaron la historia de Ethelind Fionguala (Ethelind "la de los blancos hombros"), una hermosa joven que fue secuestrada por una banda de vampiros, pero que posteriormente fue rescatada por su marido. Ken se marcha sin conocer el final de la historia, pero durante el regreso al sitio donde se estaba quedando, se pierde y termina en el cementerio del pueblo. Allí se encuentra con la mujer más bella que ha visto, y ella le pide que le regale el anillo que este lleva puesto, el cual compró hace poco en una tienda de antigüedades. Después, lo invita a su casa y ambos comparten una romántica velada. Al final, ella le pide que toque su banjo, al tiempo que le besa y.… deben leer el relato. Está muy bien escrito, con una calidad literaria impecable, pero casi no me gustó.

ALMAS EN PENA (1928)

Restless souls, es un relato del escritor norteamericano Seabury Quinn (1889-1969), publicado en 1928 en Weird Tales. La historia cuenta con uno de los personajes recurrentes en las narraciones de este autor; el investigador francés de lo paranormal Jules de Grandin. Además, está contado como relato policiaco tradicional.

Grandin y Trowbridge se encuentran cenando en un restaurante, pero junto a ellos, se encuentra una pareja que les parece extraña. Mientras que a Trowbridge sólo le parece que el hombre tiene cara de criminal y que la joven, aunque atractiva, tiene aspecto de enferma, el francés intuye algo más, pues observa que ninguno de los dos ha bebido ni comido nada de lo que les han servido. Al poco tiempo, el hombre que acompaña a la joven se levanta de la mesa y sale del restaurante, y en seguida un joven que estaba sentado solo en otra mesa se sienta junto a la joven. Tras hablar un poco, la nueva pareja sale del restaurante. Después de especular un poco sobre lo que acaban de ver, Jules de Grandin decide que no quiere quedarse con la curiosidad de lo que va a suceder, así que le pide a su amigo que salgan para seguirlos. La pareja se sube en un taxi de lujo y Grandin y Trowbridge los siguen en el auto de este último. Al fin llegan a un cementerio, pero al bajar y acercarse al taxi solamente encuentran al taxista, por lo que lo interrogan y éste les informa que la pareja le dijo que no requerían más de sus servicios, lo cual le pareció muy extraño. Al entrar en el cementerio e investigar un poco, encuentran al joven inconsciente dentro de un mausoleo. Al despertar, comenzaremos a seguirle la pista a la extraña mujer y a su acompañante del restaurante.

El personaje de Jules de Grandin es muy particular, pues tiene un gran sentido del humor (hasta en situaciones difíciles), siempre sabe qué decir en el momento justo y lo más importante: siempre tiene un plan. Es una gran historia, la cual refleja la visión que existía sobre los vampiros en la primera mitad del siglo XX. Cabe decir que, Grandin es el apellido, pero pronunciado en francés, de Seabury Grandin Quinn, además es un personaje que apareció en alrededor de cien cuentos suyos. 

ENTRE LA NIEVE (1939)

The drifting snow, es un relato del escritor norteamericano August Derleth (1909-1971), publicado en 1939 en la revista Weird Tales, y firmado bajo el seudónimo de Stephen Grendon. Un relato muy original que se desenvuelto en una trama poética. Es la historia de un vampiro gélido que asalta a sus víctimas con delicados dedos helados. 

Ernest, su esposa Clodetta y su primo Henry están pasando unos días en la casa de la tía Mary en las montañas. Pero justo están en épocas de nieve. La tía Mary vive allí con Sam y Lisa, sus dos criados, es una mujer de edad avanzada, extraña y severa. Tras la llegada de los visitantes se anuncia una tormenta de nieve. Entre las excentricidades de la tía está el hecho de que nunca abran las cortinas de las ventanas que dan al lado oeste de la casa, donde se ve un bosque extenso. Nadie sabe el motivo. Una noche, Clodetta abre las cortinas de esas ventanas y parece percibir la forma de una persona al otro lado. Cuando la tía se da cuenta exige que sean cerradas inmediatamente. Esto causa mucha curiosidad en Clodetta. Pero cuando la tía se va a dormir, Henry decide abrir las cortinas nuevamente. Al parecer, sí hay alguien afuera... parecen ser, de hecho, que hay dos personas. Esas figuras ejercen una extraña fascinación en la familia y, además, debido al mal clima que está haciendo, el impulso de todos es salir a ayudar a esas personas. Más tarde, descubriremos cuál es el motivo por el cual la tía Mary no quería que las cortinas que dan a esa parte del bosque fueran abiertas.

Su autor, el estadounidense August Derleth, fue un escritor que perteneció al círculo de H.P. Lovecraft, y fue el fundador, junto con Donald Wandrei, de la editorial Arkham House, que publicó la obra de H.P. Lovecraft tras la muerte de éste. 

CUANDO HABÍA LUZ DE LUNA (1940)

When it was moonlight, es un relato del escritor norteamericano Manly Wade Wellman (1903-1986), publicado en 1940. Es indudablemente, uno de los mejores cuentos de vampiresas de la primera mitad del siglo XX, pues en aquel período abundaron los relatos sobre mujeres vampiro, un tópico que siempre ha fascinado particularmente a los narradores norteamericanos, pero este es distinto, ya que Edgar Allan Poe es aquí nuestro protagonista. La historia nos relata cómo Poe concibió algunos de sus relatos y poemas más conocidos: El gato negro, El cuervo y el que da pie a este relato: El entierro prematuro, basado en una experiencia tan personal como escalofriante. 

Para entender este relato, se debe mencionar que Edgar Allan Poe escribió “El entierro prematuro” en 1844, un relato de terror basado en un miedo propio, que durante el siglo XIX fue muy común: el miedo a ser enterrado vivo, ya que en ese tiempo se dieron casos de errores médicos que diagnosticaron muertes que no lo eran. De hecho, en esa época se inventaron ataúdes y hasta tumbas con artilugios que le permitían a la víctima de un entierro equivocado llamar la atención de las personas en el exterior para que las desenterraran. Por cierto, este mismo miedo, y estos casos, fueron algunos de los motivos para el resurgimiento del interés en el tema de los vampiros durante este período.

Edgar Allan Poe, que en esa época vivía en circunstancias de pobreza, lee sobre el caso de una mujer a la que enterraron viva y que luego fue rescatada. Se da cuenta que la mujer vive a unas pocas cuadras de su casa y decide ir a entrevistarla, con el pretexto de escribir un artículo para un periódico. El escritor encuentra la casa, que parece abandonada, pero toca y le abre una mujer. Él le informa el motivo de su visita. La mujer le dice que tiene mal la información, ya que a quien enterraron vivo y rescataron fue a su marido, el cual se encuentra en muy malas condiciones de salud desde entonces. Ella le ofrece llevarlo a ver a su marido para que compruebe lo mal que se encuentra. El escritor acepta ver al enfermo y la mujer lo conduce por pasillos oscuros. Durante el trayecto, Poe cierra una puerta tras de sí y quedan completamente a oscuras (hasta ese momento, la luz de la luna se filtraba por toda la casa), y antes de que Poe pueda abrir la puerta, la mujer se desvanece. Cuando él logra abrir la puerta y entra la luz de la luna, la mujer recobra el conocimiento y se levanta diciendo que se encuentra bien, y le pide que deje la puerta abierta para que pueda entrar la luz de la luna. Al final llegan al sótano de la casa, y Poe observa que el hombre yace en una especie de nicho, en completa oscuridad. El hombre parece estar muy enfermo, pero logra decirle a Poe que todo lo que le ha dicho la mujer es mentira. Es un relato muy interesante.

LUELLA MILLER (1902)

Luella Miller, es un relato de la autora estadounidense Mary Wilkins Freeman (1852-1930) de 1902. Es el primer relato del siglo XX de esta antología. Aquí se presenta a una vampira psíquica. Una historia muy americana, tanto en su lenguaje como en su ambientación y en sus personajes, los cuales muestran comportamientos extraños al conocer a la protagonista de este relato, quien hace que quienes la rodean se sientan atraídos por ella y se desvivan trabajando hasta morir. 

Luella Miller es una mujer inestable, pero adorada por quienes la rodean. Las personas muy cercanas, su marido, la hermana de su marido, la tía de esta última y otras más, sienten que Luella es una mujer desvalida y se mueren por atenderla en todo lo que necesite. Pero hay una vecina que se da cuenta de lo que está sucediendo en la casa de esta extraña mujer, pues todos los que pretenden atenderla, comienzan a desmejorar notoriamente en su salud y resultan muertos.

Una historia de vampirismo realmente peculiar. La protagonista agota a sus víctimas haciendo que se sientan irresistiblemente atraídos hacia ella, y forzándolos al límite del agotamiento. Aquí veremos a una de las grandes vampiras del siglo XX, y uno de más terroríficos vampiros victorianos.

EL VESTIDO DE SEDA BLANCO (1951)

Dress of white silk, es un relato de Richard Matheson (1950-2013). Escrito en 1951 y renovado en 1979 por el mismo autor. 

Está narrado por una niña con posibles problemas mentales, en una especie de monólogo alucinante. Aunque vive con su abuela, la niña se siente abandonada tras la muerte de su madre, y tiene obsesión por entrar en el cuarto de ésta; sentarse frente a su tocador, recostarse en su cama y mirarse en su espejo, pero, sobre todo: abrir su armario y sacar el vestido blanco, pues le gusta sentirlo, olerlo y admirarlo, el vestido de seda blanco de su madre. A veces va a visitarla una niña vecina para jugar, pero la abuela siempre le pide que no entre a la habitación de su madre, pues tiene miedo de que el incidente vuelva a ocurrir. Pero cuando la abuela se descuida y las niñas entran al cuarto prohibido, todo vuelve a ocurrir.

Richard Matheson es un autor muy conocido y apreciado. Es el autor de la novela Soy leyenda (1954) y de La casa infernal (1971). Cabe mencionarse que, la primera película dirigida por Steven Spielberg, en 1971, llamada “Duel” (Reto a muerte), está basada en un cuento de este autor, y el guion también fue escrito por Matheson.

ROJA COMO LA SANGRE (1979)

Red as Blood, es un cuento de la escritora Tanith Lee (1947-2015), publicado por primera vez en 1979 y en 1983 como parte de su libro Red as Blood, or Tales from the Sister Grimmer. Es una relectura de la historia de Blancanieves y los siete enanitos desde una perspectiva vampírica. Es una versión muy novedosa, compleja, oscura, pero a la vez optimista este cuento.

Aquí los personajes son la Reina Bruja, el Rey, Bianca, el Cazador y el Espejo Mágico, incluso aparece un “ángel”, y además los enanos, que no son precisamente los personajes alegres e inocentes de Disney. El personaje de la vampira en este relato está encarnado primero por la madre de Bianca y posteriormente por la propia Bianca, además, la Reina Bruja no pretende asesinar a Bianca por envidia, sino por la maldición que posee, lo cual implica un giro completamente distinto de la historia más conocida de Blancanieves. El texto está escrito en una prosa muy rica y metafórica. Se trata de un cuento verdaderamente sorprendente. Interesante.

CARMILLA (1871)

Carmilla, es un relato del escritor irlandés Joseph Sheridan Le Fanu (1814-1873), publicado en la revista The Dark Blue, y posteriormente en la colección de cuentos del autor de 1872: In a Glass Darkly. Le Fanu trata en su relato la sexualidad y el lesbianismo, temas controversiales para la época. Los antecedentes del relato pueden encontrarse en la biografía de Elizabeth Bathory (1560-1614, aristócrata húngara, perteneciente a una familia poderosa de Hungría. Pasó a la historia por haber sido condenada por ser responsable de una serie de crímenes motivados por su obsesión por la belleza, que le valieron el sobrenombre de la Condesa Sangrienta. Es la mujer que más ha asesinado en la historia de la humanidad con 650 muertes). El personaje absorbe algunos rasgos distintivos de Elizabeth Bathory, pero su fuente de inspiración más concreta se halla en el libro prohibido de Dom Calmet: Tratado sobre los vampiros. El nombre de Carmilla es en realidad un anagrama de Mircalla. Carmilla fue el primer cuento de vampiros realmente popular (precedió por veinticinco años al clásico de Bram Stoker, Drácula: la novela de vampiros más conocida de la literatura, de fines del siglo XIX). Stoker tuvo como inspiración este cuento de Sheridan Le Fanu, ya que tanto las descripciones de Carmilla y de Lucy Westenra encarnan el arquetipo de la mujer sonámbula que es víctima de algún tipo de criatura sobrenatural. También se puede ver en la figura de Abraham Van Helsing, aquel cazador de vampiros que persigue a Drácula, y el experto en vampirismo de Le Fanu: el Barón Vordenburg. 

Una joven llamada Laura, nos narra su terrible experiencia, la cual le sucedió tiempo atrás, cuando vivía con su padre en un castillo austriaco. Una noche, en que ella y su padre paseaban cerca del castillo, observaron cómo un carruaje sufre un accidente frente a ellos y se vuelca. De él sale una mujer muy elegante y una joven preciosa, la cual se encuentra inconsciente. La mujer habla con el padre de Laura y le pidió que cuide de su hija durante un tiempo mientras regresa del viaje que debe realizar, pues debe hacer algo de suma importancia y su hija está delicada de salud y no puede hacer el viaje completo, mucho menos después de ese accidente. Pero le dice que no puede dar mayor información de su identidad, aunque parece ser de noble familia, pues consigo van varios criados a caballo. Pero promete que a su regreso le dará toda la información que solicite. El padre de Laura no puede negarse y la joven, cuyo nombre tampoco deben saber, ya que la madre de esta también les pide que no la molesten en su intimidad hasta que vuelva, se quedó con ellos.

La vida en el castillo era solitaria y aburrida, por lo que Laura estaba encantada de tener una visitante, más cuando hacía poco esperaba la visita de la sobrina de un militar amigo de su padre, pero esta había fallecido de una extraña enfermedad. La enfermiza, extraña y hermosa joven finalmente le dice a Laura que su nombre es Carmilla, pero no le cuenta nada más sobre su familia ni de lo que su madre iba a hacer en ese misterioso viaje. Aunque aparte de evitar sus temas personales, Carmilla es muy comunicativa y simpática, por lo que les cae muy bien a todos en el castillo. Tras la muerte de la sobrina del militar amigo del padre de Laura, comienzan a circular en la comarca inquietantes noticias acerca de una extraña enfermedad que está matando a las hijas de los campesinos del área. Los médicos no saben de qué se trata, y la gente supersticiosa, comienza a especular sobre ataques de un vampiro. Por supuesto, ni Laura ni su padre creen en esas cosas; pero todo cambia cuando la propia Laura comienza a presentar algunos de los síntomas de la extraña enfermedad.


“Carmilla” es una estupenda narración de vampiros, sutil y minuciosa, que nos deja entrever el terror poco a poco, y aunque no fue el primer cuento que se escribió acerca de estas criaturas, es sin duda uno de los que más influencia ha ejercido en los escritores posteriores. El estilo de Sheridan Le Fanu está centrado en los detalles y en la ambientación, donde prefería conservar el misterio y para ello dejaba algunos puntos sin explicar. Es el relato más extenso de los dieciséis que componen este libro, y es una obra que todo lector de terror debe leer. Conviene mencionar que recientemente se publicó una continuación de Carmilla, titulada: Carmilla: el regreso (Carmilla: The Return, Kyle Marffin).